Para poder afrontar todos los procesos logísticos se están utilizando grandes cantidades de recursos, como flotas enteras de vehículos destinadas a realizar una coreografía para dar a los consumidores el producto lo antes posible, pero, ¿Qué le puede estar causando a nuestros cerebros dicha promesa de la entrega inmediata?
La diferencia entre el año 2013 y el 2014 podría llegar a ser de un 9%, pasando de un 17% en 2013 a un 26% para el año 2014.
“La siguiente generación lo quieren ahora”, Palabras del Jefe ejecutivo de Best Buy, “ incluso para un usuario de internet, dos días de envío no es ahora. Ahora es ahora".
Hay
algunas cuestiones psicológicas que nos podrían ayudar a entender como es que
nos hemos convertido tan exigentes, existe un fenómeno llamado en inglés:
“endowment effect”, el cuál explica que una vez hemos comprado “algo” empezamos
a sentirnos poseedores de ese bien y enseguida encontramos más valor en el bien
tan solo imaginando como sería tenerlo y el como hará nuestras vidas más
fáciles.
“Aún
después de esperar hasta seis meses para decidir cual será tu próximo
Smartphone, cuando lo compras lo quieres al día siguiente aunque eso implique
un cargo extra de 35 €,” así lo explica Narayan Janakiraman (profesor de marketing de la Universidad de Texas y Arlington). “Una vez sabes que has tomado una decisión, eso cambia las
cosas, empiezas a atesorar más y más el producto, el no tenerlo parece una
pérdida".
En
conclusión, parece que es cuestión de tiempo a que la locura de los envíos
inmediatos sea normalizada y nos acostumbremos a ella en toda época del año, al
menos esa parece ser la tendencia.
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