Según el periódico
digital “idealista”, en el link (http://www.idealista.com/news/inmobiliario/vivienda/2014/04/14/727545-las-casas-con-fantasma-se-ponen-de-moda-en-japon).
En Japón, como en
muchas otras partes del planeta, el alquiler o la compra de una casa en la que
haya habido un asesinato, suicidio o haya muerto una persona hunde el precio
del inmueble.Esto ha provocado un incremento destacable en el país asiático de personas que acuden a las agencias inmobiliarias para pedir pisos de este tipo. Casas con “fantasma” cuyos precios llegan incluso a la mitad de su valor de mercado.
Este tipo de
edificios son conocidos como los “jiko-bukken”, literalmente
“edificios-suceso”, y su demanda ha llevado a que ya haya agencias que se
dedican en exclusiva a gestionar ventas y alquileres de edificios en los que se
ha producido una tragedia.
Las agencias
garantizan una limpieza especial y se comprometen a hacer que desaparezca
cualquier tipo de mancha o de olor antes de que un inquilino entre en el piso.
Además, los
alquileres en estas casas pueden alcanzar apenas 40.000 yenes (284 euros) al
mes por una vivienda de una habitación en zonas del centro de Tokio.
Según la ley nipona las agencias están obligadas a informar a un posible comprador o arrendador hasta siete años después de producirse este tipo de episodios.
Según la ley nipona las agencias están obligadas a informar a un posible comprador o arrendador hasta siete años después de producirse este tipo de episodios.
Agencias como Urban Renaissance Agency cuentan con unas 750.000 viviendas de este tipo en Japón, cuyo precio sitúan habitualmente a la mitad de una casa de características similares durante al menos los dos años posteriores al incidente. Además no solicitan ni depósitos ni comisión por renovar contrato (que suele equivaler a un mes de alquiler) para facilitar su colocación.
Al margen de estas
ayudas, la inmobiliaria va más allá y ofrece la fecha en la que murió la
persona en la casa, la fecha en la que se encontró el cuerpo, la edad y el tipo
de incidente. Según indican, la mitad de las casas de este tipo las alquilan
como mucho un mes después de anunciarlas, con lo que la estrategia les está
funcionando realmente bien.
En Japón, uno de los
países con mayor esperanza de vida del mundo con cerca de 30 millones de
habitantes por encima de los 65 años (más del 24 % de su población), se hace
cada vez más habitual el número de ancianos que viven solos y, por desgracia,
fallecen en sus casas, lo que está disparando que cada vez haya un mayor índice
de viviendas de este tipo.
Solo en 2011, cerca
de 2,2 millones de casas registraron un suicidio, una muerte natural o un
homicidio que, a pesar de que culturalmente en Japón estigmatiza el lugar al
dar mal augurio, se presentan como una gran oportunidad para muchas personas
con presupuestos reducidos.
