El alquiler de vivienda se ha
convertido en la tabla de salvación para muchos
propietarios que no pueden vender. Hace cinco años únicamente el 34% de
los inquilinos que participaron en un estudio de Enalquiler.com creían en
el alquiler como una opción a largo plazo. Hoy las cosas han
cambiado.
El
52% de los participantes en otro estudio de Enalquiler.com realizado éste
mismo verano consideran el arrendamiento como una forma de vida. Hay
demanda. Y también hay oferta, según El Mundo ha crecido un 38% en el último
año. Con estas premisas, el casero debe conocer qué quieren sus inquilinos
y, sobre todo, ofrecerles una vivienda atractiva para que se decidan por su
piso. Porque lo que importa es la vista.
El
43% de los encuestados por Enalquiler.com afirma que el elemento que pesa más
para decidirse a alquilar un piso es su estado de conservación, le sigue
el precio (35%), barrio (19%) y tamaño (2%). Y cómo se puede preparar un
piso para captar la atención de futuros inquilinos.
Aquí
te damos unas ideas:
1.- Limpia, arregla desperfectos y pinta. Una
limpieza en profundidad, el arreglo de los desperfectos pendientes y a poder
ser una mano de pintura aumentará exponencialmente las posibilidades de que tu
piso sea alquilado.
2.- Cuida la cocina y el baño. Ni que decir tiene lo importante que es la
limpieza en aquellos lugares donde nos aseamos y sobre todo, cocinamos y
comemos pero si estamos ante una vivienda antigua o pasada de moda debemos
saber que un “lavado de cara” puede mejorar notablemente la impresión al futuro
inquilino.
Cosas tan sencillas como un cambio de pomos o mantener reluciente la
campana en la cocina, sustituir las cortinas del baño o la alcachofa de la
ducha, producirá una sensación radicalmente distinta a la que produce un inmueble
antiguo.
Pintar los azulejos de un color neutro o eliminar grabados y cenefas
ayudará a “rejuvenecer” las estancias. Pon atención a la pintura de las juntas
de los azulejos, ten cuidado con la silicona de bañeras y cambia los fregaderos
estropeados. Dan muy mala imagen y a veces invertir un poco de dinero puede ser
determinante para alquilar la casa.
3.- Revisa las ‘tripas’ del piso. Cambiar la grifería si es antigua; vigilar la
cisterna, cuidando de que no tenga fugas ni produzca molestias; velar por el
buen estado de las tuberías y la instalación eléctrica son cuestiones que
evitarán las tan molestas llamadas de atención de nuestros inquilinos durante
el periodo de vigencia de contrato.
4.-
Pon a punto la instalación eléctrica y climatización.
Debemos tener en cuenta que ahora, para alquilar una vivienda por más de 4
meses, el casero debe dar a su inquilino una fotocopia del certificado de
eficiencia energética del inmueble. Dependiendo de cómo sea su sistema de
calefacción, refrigeración, agua caliente e iluminación, conseguirá una
calificación que va de la A (más eficiente) a la G (menos eficiente).
El
objetivo debería ser conseguir la A. También es conveniente sustituir
interruptores y enchufes demasiado usados evitará accidentes y proporcionará
mayor seguridad y confort a nuestros inquilinos.
5.- Ilumina bien. Prestar atención a la
iluminación puede ser un factor clave a la hora de declinar la elección de la
vivienda que queremos alquilar. La luz mejora la calidad de vida, y además crea
un espacio único que se puede lograr gracias a la solución adecuada para cada
necesidad. En las habitaciones es interesante optar por una iluminación cálida
que ayude al relax y al descanso.
La
misma opción se aconseja para el salón donde optar por una lámpara decorativa y
no necesariamente cara trae resultados insospechados. Las lámparas minis nos
ayudarán a crear una iluminación sutil y delicada en rincones, pasillos y
escaleras.
Por
tanto, haremos predominar una iluminación cálida, salvo en la cocina y los
baños, donde se aconseja luz blanca fría por ser ambientes que requieren mucha
atención y que incitan y fomentan la actividad.
6.- Pon atención al mobiliario. Si alquilas el piso amueblado, no sobrecargues la vivienda de muebles y procura que los que utilices no estén muy viejos. Aunque hay soluciones muy económicas para sustituir el mobiliario deteriorado, en caso de que no fuera posible, cubrir los muebles con algunas telas, lacar, barnizar o pintar los bártulos puede dar un resultado interesante e innovador.
6.- Pon atención al mobiliario. Si alquilas el piso amueblado, no sobrecargues la vivienda de muebles y procura que los que utilices no estén muy viejos. Aunque hay soluciones muy económicas para sustituir el mobiliario deteriorado, en caso de que no fuera posible, cubrir los muebles con algunas telas, lacar, barnizar o pintar los bártulos puede dar un resultado interesante e innovador.
Aunque vayas a alquilar la vivienda sin muebles, aconsejamos amueblarlo para su presentación fotográfica. Para ello utiliza la combinación de sencillos programas de fotografía y decoración y si no te atreves, contrata a un profesional que te ayude a resolverlo. Así ayudarás a los posibles inquilinos a formarse una idea de qué bien podría quedar la casa, en caso de que se cierre el contrato.
7.- Ofrece confort. Intenta un ambiente neutro pero cuida algunos detalles en la decoración que darán sensación de confort: cojines, ropa de hogar y alguna planta verde que de sensación de frescor son soluciones que no requieren grandes inversiones.
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