En
una de las ciudades más vulnerables a las inundaciones debido al cambio
climático se está invirtiendo cada vez más en viviendas frontales al mar.
EL
inversor Argentino Alan Faena recientemente realizó la inversión más fuerte en
la historia de la ciudad con un condominio de 55 millones de dólares.
La
gran contraprestación de toda ésta inversión: Toda la infraestructura se ha
construido sobre un terreno denominado como “el más propenso a inundaciones” de
todo el territorio Norte americano.
A primer análisis se podría creer que se
tratan de “inversiones suicidas” pero la verdad es que la ciudad de Miami necesita
el ingreso fiscal que representa la construcción y venta de cada uno de los
apartamentos de dicho edificio, y muchos más como el.
Miami
tiene un proyecto valorado en unos 300 millones de dólares, con el cúal planea
hacer frente a la constante amenaza de una inundación, pero es difícil de
financiar en una ciudad donde casi la totalidad de la inversión en
insfraestructura pública no presenta más ingresos que los generados por las
ventas y construcciones de nuevas propiedades privadas, para así proteger la
actual ciudad valorada en unos 27 billones de dólares.
Pero
si la construcción actual sobre Miami ya está forzando en exceso el terreno, y
además construido en una época en la que el cambio climático ni se nombraba por
su "inexistencia", ¿Tiene sentido seguir edificándo Miami para salvarla?







